sábado, 16 de noviembre de 2024

                     ADOLESCENCIA RETARDADA

        Recuerdo en la primera parte de mi adolescencia y más aún conforme llegaba a los 18 años, para mí, mi destino y mi meta eran irme de casa. Ya vería luego cómo haría para sustentarme, estudiar, fregar, cocinar... Yo quería irme de casa, y como yo, casi todo el mundo de mi generación. Sentíamos que nuestros padres nos oprimían, vigilaban, reñían y nosotros éramos unos mozalbetes lozanos y con mucha furia. No teníamos un patacón, pero para nosotros ¡La vida es bella! 

      Ésa era nuestra pequeña, gran, revolución. ¡Independizarnos de casa!

     Ahora... ¿ qué viene ocurriendo en los últimos 20 años? Pues que los hijos se atornillan en casa de los padres o de los abuelos y ni con agua caliente ¡salen de casa!

     Por dos cosas o quizás cuatro cosas:

     - La primera: Han aprendido a gastar dinero, antes de aprender a ganárselo. Han tenido dinero sin el sudor de sus frentes.

     - Los padres fuimos y somos más comprensivos. Les dejamos tener sus relaciones sexuales, aunque no supieses dónde y cuando, pero no se lo reprochamos. 

     - Con dinero en el bolsillo, relaciones sexuales, en dónde sino voy a estar mejor que en mi casa con un plato de comida hecho por la mami y o la abuela ummm ¡qué rica! más rica que los tallarines que me prepara mi chica que están más crudos de lo normal por aquello de hacerlos ¿al dente?

     - Lo caro que es conseguir un piso. La carencia de vivienda. Privada y en alquiler. Nosotros los españoles  y los iberoamericanos tenemos en nuestro ADN y sentimos la necesidad, de dejarles algo a nuestros hijos...¿ qué mejor que comprar un piso por si el día de mañana lo puedan necesitar?

     - Por el morro que tienen algunos. Por lo rácanos que son. Hay jóvenes que no buscan una vivienda porque no, porque esperan a que en la que están quede pa ellos y de paso viven a cuerpo de rey.

     Es acuciante que la Administración se pongan a hacer viviendas. Después de explotar la burbuja inmobiliaria que tuvimos ahí atrás, nos hemos paralizado con el ladrillo. Entre los sueldos precarios y la falta de vivienda veo a los padres de hoy estirando la teta de la vaca hasta que los hijos tengan 40 o 50 años. Faltan buenos profesionales de la construcción que sean especializados en cada puesto y de golpe y porrazo hace falta tener ya hechas 200.000 viviendas. Muy poco previsor este Gobierno socialista que tenemos. Y desde aquí quiero hacer un llamamiento y es el de que no se tengan que marchar al extranjero por necesidad las mejores generaciones de universitarios y de FP de España. Que me digas es que mi hijo quiere hacer curriculum en dónde sea me vale pero que se tenga que ir porque o no hay trabajo o el que hay no es de lo suyo o el que hay gana tres patacos, me parece muy triste. 


¡¡Gracias por leerme!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.