viernes, 28 de julio de 2023

             VALLE-INCLÁN

     El domingo pasado, veintitrés de julio, se celebraron las elecciones generales en España. Ganó el Partido Popular con ciento treinta y seis escaños. Partido Socialista Obrero Español obtuvo ciento y veintidós, quedando como segunda fuerza. Ninguno de los dos logró la mayoría absoluta. Hay que pactar.

     El Partido Popular, con una campaña algo errática, fue de más a menos. El PSOE todo lo contrario. Las encuestas, ¡ay las encuestas!, daban la victoria al PP por más actas e incluso dicho partido hablaron de que sacarían 168 asientos. Estaban muy convencidos de ello. Por esa creencia se durmieron en los laureles. Pedro Sánchez, haciéndose el papel de víctima, remontó. Aún perdiendo las elecciones, puede ser nuevamente presidente del gobierno, pactando con un prófugo de la justicia española y con todos los independentistas que haya en el panorama. Pactando con los que quieren destruir el Estado español.

     El PP se vio perjudicado en la pre campaña y en la campaña por el cómo hicieron sus políticos los gobiernos autonómicos de Valencia y de Extremadura. Al Partido Popular le perjudicó mucho verse ganador. ¡Se relajó!

     Con el nuevo tablero que se establece... ¿debe dimitir Feijóo? ¿Debe el PP elegir a otro líder?

     ¡Desde luego que no! Feijóo cogió al partido hechos unos zorros. Lo centró, le dio autoestima y lo llevó al mayor poder territorial con las últimas elecciones municipales y autonómicas del veintiocho de mayo. Es un buen político. Debate muy bien. Es un hombre de Estado. Todos en su partido lo admiran, por sus cuatro mayorías absolutas en Galicia, y lo aprecian. 

     Con el resultado del pasado domingo, Feijóo quedó abatido, incluso decaído en su autoestima, pero debe recuperarse pronto y hacer el Debate de Investidura, aunque la pierda, porque enfrente tiene-  un Pedro Sánchez, que puede llegar a ser presidente del gobierno-, a un mandatario débil, y que como mucho durará en el poder uno o dos años, por lo absurdo de sus pactos. 

     El gran escritor Valle-Inclán plasmó en su  obra universal Luces de Bohemia, que la política en España, es un esperpento. Queda dicho. 

jueves, 20 de julio de 2023

                      DINERO


      Según el diccionario de María Moliner, el concepto de la palabra dinero es: nombre de distintas monedas. Moneda de plata y cobre... Conjunto de monedas corrientes... Cosas de valor convertibles en dinero... Hay varias palabras relacionadas con el sustantivo dinero, como por ejemplo: ahorros, bolsa, capital, caudal..., cuartos..., efectivo..., guita..., metálico..., jornal..., honorarios, etc. El mismo diccionario dice que el dinero da respetabilidad, prestigio y categoría aunque no se tengan por otras causas.

     Para vivir y para sobrevivir necesitamos el dinero. Decimos que el dinero está mal repartido: unos tienen mucho y otros casi nada. Unos, los pocos, son muy ricos, y otros, los más, son muy pobres. 

     ¿Qué ocurriría si no existiera el parné? ¿Seríamos todos iguales? ¿Somos todos iguales?

     Para mi modesto entender, no somos todos iguales. Quiero, que seamos todos iguales en derechos, pero en deberes, ya no somos iguales. Para comenzar los nueve mil millones de humanos que pueblan la Tierra no tenemos el mismo rostro, ni la misma voz, ni las mismas yemas de los dedos. Somos todos distintos. Unos abogados, otros médicos, otros fontaneros, ninis... diferentes personas con diferentes profesiones pueblan el globo. 

     Como somos distintos desde que el mundo es mundo, siempre, desde el albor de la humanidad, hubo ricos y pobres. Así es ahora y en el futuro, lo seguirá siendo. ¡Cuantos más ricos haya en el planeta menos pobres habrá!

     Abogo para que la gente tenga menos estrés y que cultive más su interior. Que ya en el colegio e institutos, desde los cinco años, les den a los niños clases obligatorias de Meditación y de Yoga, cada una, unas dos veces por semana, hasta los dieciocho años. Abogo para que el trabajo nos dignifique. Conforme nos conozcamos más a nosotros mismos y estemos conformes con nuestra identidad e idiosincrasia estaremos más en armonía los unos con los otros. Quiero que el mundo evolucione con más personas realizadas, en paz consigo mismas y sin miedo y así no nos tenemos que preocupar por el dinero. No tener envidia, ni codicia, ni avaricia. 

     Ya lo sé...¡soy una idealista! ¡qué le voy hacer! ¡de algo hay que morirse!

jueves, 13 de julio de 2023

                       SOCIEDAD NARCOTIZADA

     Estos días estamos inmersos con las noticias  de la boda de Tamara y la nueva paternidad de Bertín Osborne. Traigo estas últimas novedades a colación, porque estaremos más de un mes, con la trituradora puesta y machacona al repetirse estas nuevas todos los días a todas horas y darle vueltas y más vueltas a lo que ya se sabe desde el primer momento en que acontece. 

     Hace ya varios años asistimos a que se nos machaque con la información como si fuéramos niños pequeños. Desde hace muchos años, del estrés que sufrimos, llegamos a nuestras casas cansados y sólo queremos ver programas de televisión que no nos hagan pensar y que nos distraigan y diviertan en nuestros ratos de ocio y comer o cenar comida congelada y procesada que se caliente al instante en el microondas. Hace muchos años, se encargan de que la familia esté junta comprando los sábados en un centro comercial. Buscan que el momento de la unión familiar y el consumo sean al unísono.

     Comprar, comprar y comprar. No pensar, no pensar, no pensar y ¡estar agotados! Así es nuestra vida. Nos bombardean con las películas Pretty Woman o de la saga Star Wars -que por cierto me parecen muy buenas-, hasta la saciedad, como si fuéramos niños pequeños, porque ellos, los niños, sí quieren ver y oír las mismas películas y los mismos cuentos todos los días. Así nos infantilizan. Somos más inmaduros. Toleramos menos la frustración al querer que todo sea inmediato y satisfactorio. Sacan y aúpan nuestros instintos más primitivos. Quieren en tres palabras que seamos: seres narcotizados o zombies o inertes gracias a la parte negativa del Estado del Bienestar. 

     ¿Cómo se puede rebelar la gente de bien ante tal atropello y abuso?

     Entiendo que debe ser difícil gobernar a muchas personas y homogeinizarnos de tal manera que vayamos de un lado para otro de forma controlada. Con la moda de ropa de mujer ya hemos empezado nuestra individuación. No pretendemos las féminas ir uniformadas en el vestir y eso se nota  en las calles del primer mundo. ¡Ya hemos empezado a rebelarnos! Queremos gritar y olvidar esas costumbres nocivas, hacernos ver como individuos. Aspiramos a que se nos tengan más en cuenta nuestro interior y no igualarnos con cuerpos recauchutados. Hombres y mujeres lo deseamos. Estamos en contra de los excesos. Anhelamos afirmar nuestros yoes entre nuestros nosotros. Ansiamos armonía, paz y amor. Menos estrés, más madurez. No queremos aislarnos con internet. Ser más partícipes en y con la sociedad. Tender puentes entre nuestros yoes. Que nos quieran. Que nos abracen en un gran viaducto de muchos yoes. ¡Estamos dispuestos!

miércoles, 5 de julio de 2023

                      CONCILIACIÓN FAMILIAR

      Pertenezco al club de las malas madres. Quise ser madre joven y a la vez trabajadora. Mis hijos me los crió mi madre. Ella fue una abuela abnegada. Mi conciencia no estaba tranquila. Mientras trabajaba, pensaba en cómo estarían mis hijos. En casa, al ser autónoma, cavilaba, preparaba y planeaba el tajo del día siguiente o el de la semana. Así pasaron los años...

     Las mujeres debemos de tener muy claro qué es lo que queremos. Tener los mismos derechos que los hombres y ser independientes económicamente no nos lo valoran del todo. Y tiene un precio: o bien dejamos el cuidado de nuestros hijos en manos ajenas, o bien, nosotras nos hacemos cargo de ellos, que es lo natural. Todo no lo podemos tener. 

     Recuerdo que llegaba exhausta a casa y sólo quería ver un poco la televisión y meterme temprano en la cama. Muchos días, solamente, veía a mis hijos a la hora del desayuno. Queremos ser madres y queremos tener un trabajo fuera de casa.

     Los hijos son del Estado. Y el Estado tiene que pagar por ellos, ya que los necesita. ¿Cómo podemos ser buenas madres y buenas trabajadoras fuera de casa? Porque en casa también curramos, aunque desde hace unos años, los hombres modernos, nos ayudan un poco más en las tareas del hogar. 

     La maternidad  se está retrasando en el reloj biológico de la mujer. Sería bueno que después de los estudios, tuviéramos una vida laboral, supongamos, hasta los treinta y cinco o cuarenta años. Y que fuéramos madres, a tiempo total, con una pensión del Estado que nos permitiera estar como amas de casa en nuestro domicilios. Podríamos criar a nuestros hijos y esos niños estarían más unidos a sus padres. Habría un vínculo familiar más fuerte y natural. Con esa paga podríamos ser independientes, y pongo énfasis en la independencia, porque no es la primera vez que en una riña de pareja en la que la mujer es ama de casa, el marido le diga "sin mí tú no vas a ningún sitio"

     ¿Podríamos hacer la prueba? ¿Y para aquellas mujeres que bien forzosamente, o bien porque quieran, tienen o desean ser madres jóvenes? También podrían tener su pensión. Hasta que una vez criados sus hijos, quieran volver a trabajar fuera de casa. En los dos tramos de edad podrían tener una paga.

     Digamos que sería una pensión flexible. Sólo para las mujeres. Sólo por hecho de ser mujer. Por el hecho de gestar y dar a luz. Los hombres tendrían que estar de acuerdo. 

     Después de todo lo que hemos conseguido... ¿podemos seguir siendo iguales los hombres y las mujeres? ¿Nos ayudaremos mutuamente?