LA HUMANIZACIÓN DE LAS MASCOTAS
Les voy a relatar tres casos verídicos en lo referente a que estamos perdiendo el Norte.
Yo misma, estoy en la terraza de una cafetería muy concurrida de mi ciudad. Al lado mía, en una mesa, está una pareja con el carrito de un bebé. Le están dando a su hijo con la cuchara trozos y trozos de tarta. En un momento el carrito se mueve, creo que van a coger al niño y en esto se asoma la cabeza ¡de un perro!. ¡¡¡¡¡En el carrito había un perro y encima le daban tarta!!!!!
Lo siguiente ocurrió en una tienda de alimentación que hay al lado de mi casa. Entra un señor con su perro. En esto la dueña de la tienda le dice: Está prohibida la entrada de animales. El señor le dice enérgicamente: Es mi hijo y vamos a todos los lados juntos. Le contesta la dueña del ultramarinos: Coja a su hijo y salgan. El señor se marchó con su can echando pestes contra la dueña del establecimiento.
A continuación les relato lo vivido y visto por una amiga mía en una playa de las Rías Bajas en la que está prohibido llevar mascotas. Va hacia la playa un matrimonio mayor. Él va caminando delante de la señora y lleva una sombrilla de playa, una silla, un bebedero, y su perro en el regazo. La mujer camina detrás con una bolsa llena de toallas. Llegan a un lugar cerca de la orilla. El señor monta la sombrilla, coloca el bebedero y ¡¡sienta al perro en la silla debajo de la sombrilla!! El matrimonio se colocan tirados en la arena, encima de sendas toallas y con las cabezas en la sombra que cogen de la sombrilla.
No queremos tener hijos y queremos hacer de nuestras mascotas como si fueran nuestros hijos... ¿ qué nos está pasando?