CAMPEONAS DEL MUNDO
Al principio de la década de los años setenta del siglo pasado, en mi ciudad, ahora tiene cerca de los cien mil habitantes, ver a una mujer vestida con chándal era muy llamativo para la gente y verla en chándal, correr, y correr con varias mujeres en grupo todas vestidas con chándal era como si ahora mismo viéramos a un marciano. España era con Franco, un país, pacata, pacata.
Sentí mucha alegría cuando el equipo femenino de la selección de fútbol de España ganó el Campeonato del Mundo. Tuve tanta alegría que les pedí a mis hijos que el próximo regalo que me hagan sea una camiseta de la selección, en concreto, la de Teresa Abelleira, cuyo dorsal es el número tres. Un motivo es porque ella es gallega, de Pontevedra, y el segundo y último motivo es porque el tres es mi número preferido desde que mi profesora de Filosofía del Bachillerato nos explicó, en clase, que, para los filósofos, el número tres es el número perfecto, porque, tiene principio, medio y fin.
Hay muchas clases de manifestar la alegría y una de ellas es besarse. Entre iguales, o entre amigos y familiares es lo normal. Entre un superior y una trabajadora del balompié ya no puede ser tan corriente besarse en la boca,-diferente sería en las mejillas-, y el superior sujetándote con fuerza la cabeza. Ese superior, el presidente de la Federación de Fútbol española, el señor Rubiales, es muy impulsivo y manifiesta su alegría de forma violenta y obscena y para el cargo público que ocupa no guarda el suficiente decoro y elegancia que hay que tener en un gran evento, con muchas autoridades y ante millones de personas, que con su alegría, guardan suficientemente buena educación y saber estar, algo que todas las personas del mundo y extractos sociales debemos hacer también en la intimidad.
El caso del señor Rubiales también levantó mucha polvareda, no sólo por el beso robado a una subalterna, sino porque le tienen ganas. Parece ser que deja mucho que desear.
¿Qué me decís de las declaraciones que hizo el señor Josep Borrell respecto a nuestras campeonas?
Dijo que ya era hora , que estaba muy bien que las mujeres jugasen tan bien al fútbol como los hombres.
¿Sabéis que os digo?
La selección masculina de fútbol de España se constituyó en el año mil novecientos veinte. Ganaron el primer y único mundial de balompié en el año dos mil diez. Los hombres que tan bien juegan al fútbol tardaron noventa largos años en conseguir la Copa del Mundo.
La primera selección femenina de fútbol española se compuso en el año mil novecientos ochenta. Jugando como lo saben hacer las mujeres tardaron CUARENTA Y TRES años en lograr su primera Copa Mundial.
El fútbol es como la política. Es como todo. Hay buena política y hay mala política. Hay buen fútbol y hay mal fútbol... independientemente del sexo.
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